Dark Souls III: The Ringed City

Si las palabras de From Software son verdaderas, The Ringed City es el final de la saga Dark Souls. Después de tres juegos (más Demon’s Souls), la productora japonesa decidió que estaba a la hora de avanzar hacia otros proyectos, y esta expansión, The Ringed City, marca el último pedazo de contenido de Dark Souls III, y consecuentemente, de la saga. Afortunadamente podemos desde ahora avanzar que es una conclusión digna para Dark Souls y para sus fans.

DARK SOULS III juego

La falta de la historia de Dark Souls es complicada, sobre todo debido a la forma sutil y vaga con que From Software aborda la narrativa de la saga. No será exagerado decir que la mayoría de los jugadores de Dark Souls juegan por la experiencia de exploración y jugabilidad, y serán pocos los que realmente cavan más profundo en esta historia macabra y desoladora. Para estos vamos a decir lo siguiente: The Ringed City transcurre al final del mundo conocido, en un lugar enterrado en ruinas y cenizas de eras olvidadas, y es en este lugar donde pueden encontrar una fuente de poder infinito.

Esta expansión acaba por hacer una conexión interesante con la otra expansión de Dark Souls III, Ashes of Ariandel, y debe ser abordada por un jugador experimentado con un personaje a juego. The Ringed City es difícil, y deben tener al menos nivel 100 para abordar sus peligrosos desafíos. Aún así, con algún esfuerzo, pueden conquistar este contenido – lo hicimos con un personaje de nivel 90. Esta expansión introduce tres áreas separadas que exceden con gran diferencia el área general de Ashes of Ariandel. Para terminar la mayoría del contenido (incluyendo un jefe opcional) necesitamos alrededor de siete horas de juego, y nunca hemos quedado demasiado tiempo atrapados en un jefe.

Con The Ringed City a From Software vuelve a subir la ya elevada barra a la que Dark Souls nos ha habitado, y es una excelente conclusión para lo que ha sido un viaje largo y agotador, pero también inolvidable. La expansión incluye algunas batallas fantásticas (en particular contra el último enemigo), tiene innumerables secretos y sorpresas, y presenta de las mejores vistas que ya vimos en Dark Souls – lo que es decir mucho de su calidad. El contenido de The Ringed City es versátil, pero se mantiene siempre creíble y consistente.

El diseño de los nuevos enemigos también tiene que ser elogiado. Con el tiempo la naturaleza logró retomar todo lo que la humanidad creó, y ese es visible en el escenario y en los enemigos. Hasta la armadura de los caballeros está cubierta en raíces profundas, lo que ofrece un aspecto diferente de lo que hemos visto en el pasado. Los dioses maldice este lugar desde hace varios años, y como tal, la batalla de las llamas contra la oscuridad es algo que no importa en Ringed City.

Aunque Dark Souls III ofrece una experiencia de juego singular, también tiene varios problemas, la mayoría relacionados con problemas técnicos y una optimización lejos de ideal. Desafortunadamente las dos expansiones no son mejores en ese aspecto, y hasta parecen tener cargas más largas que el juego base. También observamos que algunos objetos a distancia eran bastante desenfocados, lo que nos sacó de la inmersión en algunos momentos. Problemas técnicos lamentables, pero que no deben ser impedidos de ninguna manera.

Adoramos nuestro tiempo con The Ringed City, e incluso después de todos estos juegos y expansiones, From Software aún nos ha sorprendido con ideas frescas e interesantes. Esto no significa que no exista alguna repetición y reciclaje, porque existe, pero eso no quita brillo a un final estupendo para una de las mejores sagas de los videojuegos en los últimos años. Dark Souls III es un juego fantástico, y The Ringed City tiene algunos de sus mejores momentos.

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